Fase exploratoria de La Colosa: un camino a la construcción y montaje

Durante este proceso la empresa hace estudios de tipo ambiental, financiero y social para determinar si el proyecto es rentable. 


Para poner en marcha un proyecto minero lo primero que debe conocerse es la ubicación, extensión y el valor del yacimiento. Esa información se obtiene durante la fase de exploración, en la que se adelantan estudios de campo, perforaciones de prueba y análisis.

Según la ‘Guía para evaluar el impacto ambiental de proyectos de minería’, en esta fase el proyecto hace un aprovechamiento forestal de áreas extensas de vegetación, por lo general en forma de líneas, con el fin de permitir la entrada de vehículos pesados sobre los que se montan plataformas de perforación.

Foto: Instragram @agacolombia

Es por eso que algunos países exigen evaluaciones de impacto ambiental específicas para esta primera parte del proyecto, porque a pesar de no estar explotando, los impactos en el medio ambiente de la fase exploratoria pueden ser significativos.

En el caso de la mina La Colosa en Cajamarca, la fase de exploración inició el año 2007 y la duración estimada es hasta 2018.

AngloGold Ashanti (AGA), empresa encargada del proyecto, ha sido clara en afirmar que en la fase se han concentrado de dos trabajos claves. El primero de ellos es el que tiene que ver con la prospección. En este se toman muestras de sedimentos como arena, arcilla y otras partículas que están sueltas en el suelo para depositarlos en el fondo de una masa de agua. Luego de recoger esas muestras, se elaboran mapas con la ubicación de anomalías de oro en quebradas.

En el segundo, se hacen algunas perforaciones de aproximadamente 350 metros de profundidad y 4,5 centímetros de diámetro, para saber cómo está distribuido el oro y qué concentración tiene.

 

Sustracciones otorgadas para el proyecto

Dos de las sustracciones (cambios en el uso del suelo) que solicitó la empresa al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible,  ya se encuentran aprobadas. Una es de 6,39 hectáreas y la otra de 35,9; la que se encuentra en proceso es de 26,92 hectáreas.  Así lo reveló uno de los voceros de la AGA al diario El Espectador en marzo del 2017.

Frente a este tema, opositores del proyecto afirman que en donde se ubican estas hectáreas se encuentra la Reserva Forestal Central de Tolima y que además está cerca de un ecosistema de páramo y bosque alto andino.

Sin embargo, AngloGold Ashanti sostiene que el proyecto no se encuentra en un páramo y que “la zona de Reserva Forestal no es un área protegida, porque fue creada como un impulso a la industria maderera y en diferentes ocasiones ha sido intervenida para actividades agropecuarias”.

 

Últimas puntadas de la fase de exploración

Para terminar la fase de exploración se requieren los resultados de lo que determinen las perforaciones geológicas, geotécnicas e hidrológicas, a partir de las cuales se es posible determinar cómo sería el diseño que tendría la infraestructura de la mina. Pero también es necesario que la empresa presente un estudio en temas sociales y ambientales para establecer cuál sería la línea de trabajo que aportaría a una disminución en los efectos negativos de la mina sobres estos dos asuntos.

 

REDACCIÓN TINTA VERDE

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *