“La verdadera minería es una verdadera mentira”

Una flor de loto como representación de lo sagrado, identifica a este grupo que tiene como consigna principal ‘defender la vida’.


El Comité Ambiental en Defensa de la Vida (CADV), que nació en el 2011, reúne campesinos, indígenas, ambientalistas, corporaciones, fundaciones, estudiantes, medios de comunicación alternativos y personas del común, con el objetivo de impulsar acciones cívicas y jurídicas que vayan en la vía de defensa del agua, la vida, el territorio y el derecho a un ambiente sano.

Su tarea se ha multiplicado en regiones en donde no es indispensable que haya actividades mineras a gran escala, como es el caso de Ibagué, una de las ciudades en donde este grupo tiene mayor presencia.

Allí, a través de diferentes iniciativas como seminarios, charlas y diplomados, sus integrantes buscan que haya un mejor conocimiento de problemáticas que afectan la defensa de la vida, como ha sido el caso de la mina de La Colosa, en el municipio de Cajamarca, ubicado a 40 minutos por tierra de la capital tolimense.

Una de sus principales consignas del Comité ha sido “enfrentarse con éxito al poder económico de las multinacionales mineras y las políticas gubernamentales que las patrocinan” como se afirma en su descripción.

Sin embargo, el CADV tampoco pretende asumir el papel de “héroe”, sino por el contrario, ser coordinador de un proceso colectivo y comunitario.

 

 

“No a la mina sí a la vida”

El ‘No’ rotundo a cualquier actividad minera es evidente en su discurso. “Nosotros desde el Comité hemos ido destapando las mentiras con las que llegan las empresas mineras porque la verdadera minería es una verdadera mentira” afirmó César Riaño, uno de los líderes de CADV en Ibagué.

Además, enfatizan en que una de sus grandes “peleas” la están dando contra el imperio que representan el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, ya que son estas organizaciones las que manejan los capitales extranjeros que han ido entrando a países como Colombia.

Es por eso que, en este momento, su trabajo se focaliza en la resistencia al proyecto de La Colosa, mina en la que hasta el 27 de abril de 2017, se estaban realizando labores de exploración para poner marcha un proyecto de minería de oro a cielo abierto en el municipio de Cajamarca.

 

“Cultura de la muerte vs. Cultura de la vida”

Así ha definido el Comité Ambiental su lucha frente al proyecto de La Colosa de la empresa sudafricana AngloGold Ashanti.

La primera acción con la que pretendieron que el tema de La Colosa hiciera parte del debate público, independientemente si se estaba o no en Cajamarca, fue la figura de la Marcha Carnaval.

Se optó por esa figura porque queríamos que la gente entendiera que se trata de un carnaval por la defensa de la vida. Por eso estudiantes de colegios y universidades salen disfrazados. Además, quisimos aprovechar que Ibagué se considera como la capital musical de Colombia, para que grupos artísticos apoyaran y pusieran alegría a esta iniciativa” contó Riaño.

 

Foto: Juliana Mateus

En ese evento, además de volcar la población de todas las edades a las calles de Ibagué, se pretende mostrar los efectos que tendría el proyecto no solo en Cajamarca, sino en todo el departamento.

En cuanto a los efectos del proyecto de La Colosa, el Comité es tajante AL afirmar que en caso de pasar de la fase de exploración a la de explotación, podría dejar “vuelto pedazos” el municipio de Cajamarca. Según sus integrantes, las 517 hectáreas en donde estaba AngloGold Ashanti “iban a ser destruídas para la extracción del oro”. Para sacar un gramo de este metal habría que dinamitar cuatro toneladas de montaña, sostienen.

Otra de las denuncias que hacen está relacionada con el uso de cianuro para la extracción de oro, lo que en este tipo de procesos se conoce como minería a cielo abierto por lixiviación con cianuro. Esto quiere decir que para la extracción se usarían grandes cantidades del químico tóxico, con el fin de recuperar el oro entre lo que se extrajo de la montaña. El cianuro se emplea ya que el oro no reacciona a la mayoría de productos químicos. Paralelo a lo anterior, habría una afectación de las cuencas hídricas debido a que en ese proceso se “gastan más o menos 100 millones de litros de agua pura por día”, tal como asegura Riaño.

Años después de la llegada de la AngloGold Ashanti a Cajamarca, el CADV se reunió con la empresa para hablar sobre los temas anteriores, pero no llegaron a ningún acuerdo porque ninguna parte quiso ceder.

“No hay ninguna posibilidad de movernos de nuestras ideas porque ellos hablan de una minería que sabemos no van a realizar. Nosotros hemos hecho estudios y sabemos que la forma de sacar minerales es utilizando explosivos, utilizando 100 millones de litros de agua, 25 toneladas de cianuro al mes y dejando eso vuelto pedazos y eso no lo vamos a aceptar”, denunció Riaño.

Pero el Comité no se ha quedado únicamente en trabajos de movilización y estudios del proyecto de La Colosa. También trabaja alrededor de acciones jurídicas, con la asesoría de instituciones como las universidades del Tolima, Javeriana, Los Andes y Nacional. De esta forma, se han adelantado procesos legales tales como derechos de petición y acciones populares. Uno de ello, poner en marcha el mecanismo de consulta popular en algunos de los municipios que se verían afectados con el proyecto.

Sin duda, la Consulta Popular del 27 de marzo de 2017, marcó un hito para este movimiento por todo el trabajo que hubo detrás de ella, en temas jurídicos y de campaña. En ese mecanismo de participación, los cajamarcunos respondieron a la pregunta: ´¿Está usted de acuerdo, Sí o No, con que en el municipio de Cajamarca se ejecuten proyectos y actividades mineras?´. El rechazo fue evidente, el ‘No’ tuvo un total de 6.165 votos frente a 76 votos por el ‘Sí’, el abstencionismo fue de 10.016

“Se logró entender el momento histórico en el que nos encontramos. Los hombres, mujeres y niños, tolimenses cajamarcunos, dieron una batalla importante por la defensa del agua, la vida, el territorio y la salud. Esa batalla, fundada en principios de inclusión, mostró que es posible aportar a la cultura de la vida, frente a la cultura de la muerte que nos imponen estas empresas multinacionales” afirmó Renzo García, otro de los líderes del Comité Ambiental y exprofesor de biología de la Universidad del Tolima.

Resistencia a través de las redes sociales

Las redes sociales también juegan un papel importante en el proceso de resistencia que ha puesto en marcha el Comité Ambiental. Por esa vía comparten información sobre impactos ambientales, mecanismos que se encuentran desarrollando, documentales que ilustren el tema y hasta memes sobre la AngloGold Ashanti y su proyecto. Actualmente tienen 2.282 seguidores en su cuenta de Facebook.

Pero sin duda uno de los personajes clave en este ciberactivismo es César Riaño, que al día hace más de 70 publicaciones en Facebook, ya que como él afirma “se la pasa en esas todo el tiempo”. Riaño habla especialmente de los impactos de La Colosa en el Tolima y en el país. Sustenta sus argumentos con afirmaciones que hacen políticos, ambientalistas y académicos.

El hashtag que más usa cuando se refiere a La Colosa son #verdaderaporquería, #noalamina y #elaguanosevende.

“En mi perfil no tengo familia, no tengo fotos mías, me toca esconderme porque soy el que más ataco. Otro tema al que le doy muy duro es al Cerrejón, ya que los Wayúu se están muriendo de hambre, de desnutrición y eso me duele” contó Riaño.

 

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