Ambientalistas alertan sobre impactos por explotación de oro en Cajamarca

Las consecuencias negativas en materia ambiental podrían verse reflejadas en el suelo, el aire y el agua.


Abordar los impactos alrededor de un proyecto minero implica analizar aspectos sociales y ambientales, algo que cobra especial significado cuando se trata del  proyecto considerado como la mina de oro a cielo abierto más grande del país: La Colosa en el municipio de Cajamarca, Tolima.

A pesar de que la AngloGold Ashanti, empresa que está detrás de este proyecto, haya anunciado recientemente su retiro de Cajamarca, es importante seguir hablando sobre las consecuencias que tiene La Colosa en el municipio.

La empresa, en un comunicado del 27 de abril del 2017, afirma que detiene todas las actividades en el proyecto “y con ello el empleo y la inversión, mientras se le da certeza a la actividad minera en el país y en el Tolima”.

 

 Por eso, ambientalistas y académicos, desde sus organizaciones, grupos de estudio e investigaciones, persisten en llamar la atención de la ciudadanía sobre las consecuencias que la explotación de la mina La Colosa tendría para suelo, ríos y aire de la región.

Una de las investigaciones más importantes alrededor del tema, está a cargo del geólogo Julio Fierro Morales junto y del grupo de investigación geoambiental de la corporación Terrae.

Fierro, quien además es investigador con énfasis en estudio de subsuelo desde perspectivas de conservación y de riesgos naturales, ha advertido que uno de los problemas más evidentes de la minería es que “hay poquitico oro y hay muchas sustancias químicas (en las  zonas de explotación) que son tóxicas o que facilitan la toxicidad”.

Durante los más de diez años que la AngloGold Ashanti ha estado en la región tolimense,  no ha publicado gran cosa sobre los avances y hallazgos durante la fase de exploración en las que se encuentran desde el 2007.

Para elaborar un anillo de 5g de oro, se tendría que remover más de 7 toneladas de roca”

 

Pero una fórmula que resuena, una y otra vez, en los ambientalistas e investigadores es que “hay un poco menos de un gramo de oro por cada tonelada de roca que está mineralizada en el yacimiento de La  Colosa. Más o menos 0,86 g por tonelada, es lo que hay de oro”, según lo explica Fierro.

Es decir, que por ejemplo para elaborar un anillo de 5 g de oro, se tendría que remover más de 7 toneladas de roca. De ahí que activistas en contra de la mina hagan campañas orientadas a disminuir el uso de joyas de este material por la huella ambiental y social que conllevan.

 

La Colosa, un problema de contaminación

Cuando Julio Fierro se refiere al problema fundamental de la minería a cielo abierto, dice que “nadie diferente a los Embera podría explicar mejor ese efecto”. Esta comunidad indígena afirma que cuando se le hacen huecos a las montañas se liberan los malos espíritus; imagen que se ve materializada en la liberación de sustancias tóxicas, que se produciría con la explotación.

Por ejemplo, en la parte baja de la montaña se encuentra la arsenopirita, mineral que contiene el 46 % de arsénico, 34,3 % de hierro y 19,7 % de azufre. “Si eso está allá abajo (en la parte baja de la montaña) es porque la naturaleza lo tiene guardadito, pero cuando uno saca todo eso y lo expone al aire, es cuando comienzan las reacciones tóxicas”, ilustra el geólogo.

“La preocupación no está relacionada con el oro que se llevan, sino con el veneno que dejan” manifiesta Fierro. Cajamarca podría llegar a almacenar una amplia cantidad de residuos tóxicos como arsénico, plomo, cobre y mercurio que viene de los suelos de la roca.

El informe ‘La Colosa: una muerte anunciada’, elaborado por la Universidad del Tolima junto a cuatro organizaciones internacionales, concluye, por otro lado, que este proyecto produciría 100 millones de toneladas de escombros a lo largo de sus operaciones y que posiblemente se almacenarían en valles de zonas cercanas al yacimiento, o en otro lugar.

“Es altamente probable que estos escombros contengan sulfuros, que emitirán aguas ácidas que a su vez disolverían metales pesados tóxicos, generando, de este modo, drenajes ácidos mineros que contaminarían el medio ambiente”, advierte el informe.

Pero además, los ambientalistas advierten que para extraer el oro de las rocas se podría generar entre 2.000 y 5.000 millones de toneladas de desechos. Fierro se cuestiona sobre la responsabilidad de estas empresas y es tajante en afirmar que “un proyecto de este tipo no pueden hablar de responsabilidad”.

Frente a investigaciones como las antes referidas, AngloGold Ashanti ha sostenido que cuenta con los requerimientos técnicos necesarios para ejecutar un proyecto de este talante.

REDACCIÓN TINTA VERDE

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